Desde que se anunció la regularización extraordinaria, las redes sociales arden. Opiniones cruzadas, vídeos reaccionando a otros vídeos, abogados opinando sobre abogados y despachos criticando cómo venden otros despachos. Hay quien parece genuinamente preocupado por las personas extranjeras y hay quien, simplemente, – desde la comodidad de su casa en la comarca del “Alt penedés” – ha descubierto que la polémica también posiciona. El mercado se ha abierto de forma exponencial y, con él, la competencia ha subido de tono. Bastante.
La discusión se ha concentrado, curiosamente, entre dos despachos liderados por juristas que comparten prácticamente el mismo nombre de usuario en una red social, diferenciándose solo por un guion bajo. Casualidad o no, el enfrentamiento ha sido lo suficientemente público como para que cualquier persona interesada en regularizarse acabe preguntándose si aquí alguien está mirando más por el cliente o por el algoritmo.
Parto de una premisa clara: es imposible ser cien por cien objetivo cuando quien escribe dirige una consultoría. Dicho esto, tampoco vamos a fingir una neutralidad que no existe. Intentaremos, eso sí, que la acidez no tape la información útil, que es lo que realmente te interesa.
“Cupos limitados”: el concepto estrella que no existe
Empecemos por uno de los grandes conceptos estrella de estos días: los “cupos limitados”. No, no existen cupos limitados para solicitar esta autorización. El Gobierno no ha fijado un número máximo de solicitudes que vaya a admitir. Lo que sí existe, y aquí conviene ser honestos, es una capacidad operativa limitada por parte de cada despacho. Ninguna estructura mínimamente ética puede asumir miles de expedientes si no tiene el equipo humano y tecnológico para gestionarlos. Cuando un despacho habla de cupos, aunque lo disfrace con eufemismos, no está diciendo que el Estado vaya a cerrar la puerta, sino que ellos ya han llegado a su límite. Que, por cierto, es bastante más responsable que seguir vendiendo sin poder atender.
Ahora bien, también es verdad que la regularización no será indefinida. Todo apunta a que podrá solicitarse durante un periodo concreto, previsiblemente entre abril y junio. Y eso, aunque no sean cupos, sí es tiempo limitado.
¿Pagar antes de que exista la ley?
Pasemos al segundo punto caliente: pagar por una asesoría antes de que el Real Decreto se publique oficialmente. El propio borrador califica a las personas en situación irregular como personas vulnerables, y eso es una realidad. En España existen numerosas entidades sociales, ONG y servicios públicos que ofrecen asesoría gratuita en materia de extranjería. Eso convive, desde hace décadas, con despachos privados que cobran por su trabajo jurídico. Ambas realidades son legítimas. El conflicto surge cuando un despacho empieza a cobrar por “adelantar gestión” de un trámite que todavía no se puede presentar, basándose en un texto no publicado, y además no gestiona directamente los documentos, sino que se limita a indicar qué debe conseguir el cliente. Ahí es donde muchas personas empiezan a preguntarse si están pagando por información, por tranquilidad o simplemente por estar dentro de una lista.
“No necesitas abogado”… pero mejor no lo decimos mucho
Otro foco de crítica ha sido no explicar de forma explícita que no es obligatorio contar con abogado para presentar este trámite. Y esto, siendo honestos, es información pública. Cualquier autorización puede ser solicitada por el propio interesado en un registro válido. Lo dice el borrador, lo dicen los reglamentos anteriores y lo sabe cualquiera que lleve un mínimo de tiempo en este ámbito. ¿Es cuestionable no enfatizarlo? Depende desde dónde se mire. En nuestras asesorías gratuitas, talleres con ONG y llamadas de orientación no es un tema central, porque también es de conocimiento general que existen entidades como Cruz Roja, Cáritas, el Colegio de Abogados o el SAIER que asesoran sin coste. Si alguien acude a un despacho privado, normalmente lo hace porque busca acompañamiento profesional. Si prefieres hacerlo solo o con recursos públicos, es una opción totalmente válida y la Administración lo contempla sin problema.
Cuando los comentarios hablan más que los vídeos
Lo que sí resulta llamativo es que basta con leer los comentarios en algunas publicaciones para ver que, más allá del discurso, hay bastantes clientes descontentos que hablan de devoluciones pendientes o de expectativas que no se cumplieron. Y ahí, por mucho marketing que haya, la realidad suele imponerse. También es cuestionable el uso de lenguaje agresivo o directamente soez para referirse a otros profesionales, pero no vamos a fingir sorpresa: la polémica vende y el tono bronco genera clics.
Menos ruido y más información útil
Por eso conviene no perder el foco. Más allá del ruido, lo importante es que conozcas tus derechos, entiendas qué estás pagando y tomes una decisión informada. En Extranjería a un Click llevamos cuatro años diseñando y perfeccionando nuestro Proyecto Estratégico Migratorio (PEM), un servicio creado por extranjeros y pensado para extranjeros, donde empiezas a asesorarte sin pagar nada y obtienes información útil desde el primer momento.
El primer paso es siempre el mismo: una llamada de orientación gratuita. En esa llamada te explicamos si, con los requisitos conocidos hasta ahora, tu caso encaja. Si decides avanzar, activas tu proceso con un primer pago de 50 euros y recibes de inmediato acceso a tu expediente, enlaces personalizados, llamadas con tu asesor y una ficha técnica clara con toda la información disponible y un paso a paso realista. Aunque el Real Decreto aún no se haya publicado, ya sabemos que se exigirá permanencia en España, carencia de antecedentes y documentación básica como pasaporte, empadronamiento y certificado de antecedentes penales apostillado.
Si eres colombiano, como muchos de nosotros, nos encargamos directamente de tramitar tu certificado de antecedentes penales y su apostilla, incluido en ese primer pago. Así que no, esos 50 euros no son sólo “una asesoría”, sino el acceso a recursos, gestión documental y acompañamiento desde el inicio.
No creemos en el populismo ni en vender desde el miedo. Sí creemos en darte la información necesaria para que decidas con criterio y con calma. Si quieres comprobarlo por ti mismo, llámanos al +34 663 370 829 y hablamos. Sin drama, sin humo y sin promesas que no se puedan cumplir.





